Cuando el calor sube, nuestro ventilador VNI-18 se convierte en tu mejor aliado: lo fijas en la pared para liberar espacio, lo apoyas en el mesón cuando necesitas un soplo directo o lo elevas en pedestal para que el aire alcance cada rincón. También, puedes elegir entre tres velocidades con un simple giro de perilla y olvidarte de apagarlo gracias al temporizador programable de hasta 60 minutos.
Sus cinco aspas bien calibradas distribuyen el flujo con un murmullo suave, nada de zumbidos molestos, y el motor de aluminio garantiza años de funcionamiento sin preocupaciones. Además, el acabado negro mate y las rejillas de líneas limpias encajan en tu sala, oficina o dormitorio sin desentonar.